Viaje al Centro de la Patria

Por Carlos Emilio Biscay, carlos.biscay@gmail.com


A mi tía Sara María “Charita” Villar López (1914-1996), Oriental de Salto, que desde el cielo de Montevideo estarás mirando lo que escribo con tu sonrisa y energía tan especial. 

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Introducción

Este viaje en el tiempo quiere dar una explicación a esta pregunta:

¿Por qué la Provincia Oriental del Río de la Plata (Actual República Oriental del Uruguay) quedó separada de las Provincias Unidas del Río de la Plata (Actual República Argentina)?

O también se podría preguntar …

¿Por qué las Provincias Unidas del Río de la Plata (Actual República Argentina) quedaron separadas de la Provincia Oriental del Río de la Plata (Actual República Oriental del Uruguay)?

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Por razones familiares y por curiosidad personal siempre me ha atraído esta relación entre Uruguay y Argentina. Entonces en un punto se me ocurrió, porqué no, emprender un viaje en la Historia de nuestra Patria y tratar de encontrar una explicación y las razones que determinaron la actual situación de separación. No puedo evitar, hablar de la Patria y englobar ambos países. Los pueblos siempre trascenderán las fronteras políticas – me ha dicho mi amigo Javier -.  Voy por ese “algo” de Borges en su Milonga para los Orientales:

Milonga para que el tiempo

vaya borrando fronteras;

por algo tienen los mismos

colores las dos banderas.

La historia es revisión, la historia oficial, la más contada en su momento, es solo una forma de interpretar la historia, pero los hechos son hechos y por ahi arranco. Parto de que al menos hay dos relatos uno por cada lado del Río de la Plata.  Estoy justo en la fase de recolectar hechos y personajes y establecer vinculaciones entre ellos, luego vendrán las conclusiones e interpretaciones. Las mías y las de otros. Es lógico que haya muchas opiniones, parecidas, diferentes y hasta opuestas. 

Con la ayuda de las tecnología – soy informático-  puedo valerme de diversas fuentes y encontré cientas! Mi territorio… el mundo y la profundidad casi infinita. No es solo un viaje virtual, por razones de trabajo me toca viajar por algunos países de América. Pude entonces ver las otras historias, rozándose unas con otras, superponiendose, interpretándose. Finalmente tengo la oportunidad de poder encontrarme cara a cara con algunos historiadores. Estos viajes entonces producen lo que a todos nos pasa cuando viajamos y conocemos otras realidades,  nos cambian a nosotros mismos, nuestras visiones y pareceres. A esa vieja foto que nos enseñaron en la colegio, comienzan a dibujarse otras figuras nuevas, mientra que otras imágenes se oscurecen, se achican o desaparecen.

Voy a emplear en mis observaciones y estudios tres disposiciones o instrumentos espirituales: Mente abierta, para que no interfieran los prejuicios, corazón abierto, para poder conectar desde lo profundo de las cosas y entender más allá de la razón y voluntad abierta para ser capaz de cambiar en función de los hallazgos.

Una cuestión de familia

Entre Mendoza, Miramar y Pocitos corrieron los veranos de mi infancia. Imposible olvidar entre ellos ese extraño viaje en una especie de nave espacial acuática que era “el aliscafo”. El cruce del Río de la Plata no era como hoy un paseo tan amable, por el contrario “el aliscafo” y los fuertes ruidos de sus motores a pleno, nos transportaban a la otra orilla poco visibles desde sus estrechas ventanas.  Al mismo tiempo que despegaban las misiones especiales desde Cabo Kennedy para la luna.

De Colonia y vía un “Bus” llegábamos siempre  a Montevideo. Parabamos en al “apartamento” de Charita, una tía segunda por el lado de mi mamá. Nos recibía en el puerto y nos llevaba con su viejo auto  “el poderoso” (auto de los 40..) a su casa en el precioso barrio de Montevideo llamado Pocitos. Desde ahí, se iniciaba una semana más o menos, de incursiones en la playa, de ese mar o río que será uno u otro según desde donde pegue el viento. Me llamaron la atención los autos, todos importados y por lo tanto tan diferentes a los Buenos Aires y la bandera con las franjas. Charita recibida ya de soltera, era inquieta, religiosa, de la Unión Cívica y muy buena anfitriona. Nos llevaba a pasear aquí y allá con su “poderoso”. Me acuerdo de la excursión al Cerro, camino al Fuerte debímos bajarnos en la ruta de subida, porque al “poderoso” le faltaban algunas vitaminas para poder llegar a destino. Charita también “cruzaba el charco” para visitarnos trayendonos una exquisitas masas de la Confitería Cantegrill de Montevideo. La vería por última vez en mi casamiento en Santa Fe en 1989. Con ella de adolescente solía bromear :  ¿Cuando el Río de la Plata será arteria de un mismo corazón….? le decía.  Recuerdo su sonrisa especial y su No, no, no chiquito! y su frase al respecto de Montevideo “la muy fiel y reconquistadora” única capital posible de aquel proyecto..!

Nací en Godoy Cruz, provincia de Mendoza y a pesar de no vivir hoy en ella, me cabe el inmenso orgullo de ser mendocino, de ser provinciano, que es para mi un gran honor. La Argentina no se divide en provincias, las provincias son anteriores a la nación y fundadoras de la unión.  Mi familia como muchas del Río de la Plata viene de los barcos y del otro lado del charco. En mi caso de Salto y de Montevideo viene dos bisabuelos: por el lado de mi madre los Villar de Salto, que según cuentan mi bisabuelo se vino escapado de una revolución a comienzos del siglo XX, por el lado de mi padre mi bisabuelo Bernard Biscay, vasco francés que se casa con una dama de Montevideo Doña Eugenia Bello hija además de Pascuala Viscailuz de Montevideo y de José Bello de las islas Canarias.

Pero como si esto no fuera suficiente mi Mujer Silvia, santafecina de apellido Cibils, de una familia catalana llegada a la Banda Oriental en 1830 que fuera en el siglo XIX una de las familias más relevantes del Uruguay, una de cuyas ramas migró en el siglo XIX del Uruguay a Santa Fe.

Argentinos y Orientales

Dicen que los argentinos amamos a los uruguayos,  dicen también, que se trata de una relación no correspondida. Esto se asimila al resto de las provincias y tiene que ver con el estereotipo del porteño que se tiene en el Uruguay como en el interior. 

No hay gran ciudad en el mundo cuyos habitantes no sean objeto de bromas o descalificación de la vecindad del interior. Lo rolos en Bogotá, los chilangos en México, en París! Parigot tête de veau!  y en estas riberas… los porteños! 

Si uno vuelve a su tierra, ahí no más.. Que te haces la porteña? Mira el porteño! Que si el asado es con carbón aca,  en el interior y el Uruguay es con leña, que si el mate es así, allá es asa. 

En cambio cuando llega un “pajuerano….” o un uruguayo a Buenos Aires  en general el trato es especial, si es de Córdoba: ahhh que lindas la sierras, Si es de Salta ahh los paisajes y de Mendoza su vino y montañas y si de Uruguay quien no estado en Colonia o Punta del este, …. que paz! Qué buena educación!

La típica frase bastante argento de que el Uruguay es provincia nuestra y que puede obviamente no gustar, se cruza muchas veces con la otra… – somos como una provincia de Uds. – y algunos van más allá… “somos la misma cosa muchacho”, me dice un vecino uruguayo acá en Buenos Aires.

Al final, al final hay algo que nos identifica, una pertenencia inexplicable nos acerca, somos de la misma familia y basta encontrarse en el exterior para darnos cuenta que venimos del mismo barrio, así seamos mendocinos, cordobeses, porteños o …. yoruguas.

Resuena en mi oídos de niño el canto transmitido de generación en generación a mi familia: “Orientales la Patria o la Tumba!» A la par del “Grito sagrado” que escuchan lo mortales.

Una cuestión de Estado

Aficionado a la historia, me puse a investigar qué era esto que había pasado con el Uruguay, que había concluído en su segregación del resto de las provincias….unidas?. En definitiva: Porqué pueblos tan hermanos habíamos terminado divididos en dos países forzados por una voluntad extraña.

Cada país cuenta su historia,  trata de explicarse a sí mismo desde su propia ciencia y también desde conveniencia, para darse un sentido y una razón a su existencia. También  existe la necesidad de simplificar algo tan complejo como es la Historia misma para transmitirla. Eso lleva a un recorte de los hechos y una ponderación de los mismos, para llegar a una interpretación general, que tendrá afirmaciones, omisiones, silencios, equívocos y por qué no mentiras. Cada gobierno de turno además, buscará su lugar en la gran foto del reparto de glorias y antecedentes. Eso que hoy llamamos relato. Pero los hechos son los hechos.

Así pues me decidí a emprender un viaje, un viaje al pasado, para tratar de encontrar las razones, los acontecimientos y los hombres, cuyas relaciones y batallas  pudieran explicar porqué habían ocurrido así las cosas. 

Decidí viajar a 1820, da la impresión que voy confirmando, que ese año es un punto de inflexión en estas tierras. El viaje es entre 1820 y 1830. Asumí la hipótesis que ahí estaba parte de la explicación, porque fue en esa década en donde se produjo la división. Una década que si bien no estaba separada de la anterior, tenía como su propia lógica. 

Al poco tiempo de andar necesite poder dividir los hechos y ponerlos en distintas categorías, que como planetas tiene su gravedad e interaccionan entre sí.  Ha esta altura del viaje, que ya lleva como un año y medio tengo clasificados los datos de la siguiente manera:

  • Las Provincias Unidas se podrían dividir en este análisis en
    • Provincias Unidas Centro:  La banda Oriental, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes
    • Provincias Unidas Interior el resto de las provincias.

En la línea de tiempo puse a la Banda Oriental por separado por los acontecimientos que se desarrollaron sobre ella específicamente y que me interesaba destacar. 

  • Portugal y el Imperio del Brasil
  • Bolívar y su campaña libertadora
  • San Martín y su Campaña libertadora
  • La Guerra con el Brasil.
  • Europa (España, Portugal e Inglaterra)
  • Pueblo Originarios: la relación siempre compleja con los diferentes pueblos que habitaban la región antes de la llegada de los europeos.

En esta primera etapa estoy reuniendo datos y los personajes:  Artigas, Lavalleja, Rivera, Alvear, Oribe,, Rosas, San Martín, Bolívar, Lord Ponsonby, Canning, Lecor, Fernando VII, etc etc

Ellos también desde su biografías habían visto la misma historia y me aportan datos.

También la geografía, a dónde fueron esos acontecimientos, en qué lugar?

Mis fuentes son muy variadas, empezando por Wikipedia. Youtube, ebooks (libros digitales), libros de papel y blogs y hasta el manual de 6to grado de mi escuela primaria.

Pero hubo dos fuentes que prendieron la mecha de mi interés: La primera del Uruguay, la referencia a un Libro “Traición a la Patria” del profesor oriental Guillermo Vázquez Franco y la segundo a la Historia Argentina de José María Moreno. Dije referencia al Libro de Vázquez Franco porque está totalmente agotado y solo se puede ver a su autor hablando del libro por youtube. 

Me apoyo con varias herramienta informática comenzando con StorylineJS de Northwestern University Knight Lab (EEUU) que me permite muy fácilmente armar lineas de tiempo superpuestas y on line. Para poder llevar nota de la bibliografía y colección casi infinita de links y referencias en Internet tengo a Zotero, busco obviamente con Google y empleo por supuesto Google Docs, hago notas con word, estadísticas con excel, una página web que estoy armando en WordPress que me la instaló una especialista y gran colaboradora de la Las Piedras que trabaja conmigo en mi trabajo habitual. 

El próximo paso es poder ayudarme luego con herramientas más sofisticadas de lo que se llama  Big data e Inteligencia Artificial para poder sumergirme virtualmente no solo en datos sino en la perspectiva y relación que mantienen entre sí. También espero poder encontrar colaboradores con el mismo ánimo de viajar.

Es un viaje que recién he iniciado, que sorprende y emociona. Estoy buscando la verdad de qué pasó en esa década y nos terminó dividiendo. Por eso el viaje al centro de la Historia de la Patria, cuando aún, con nuestras peleas domésticas y contradicciones, queríamos ser una nueva gloriosa Nación como lo quiso Artigas y San Martín.

No es un viaje para volver a un pasado que fue, sino más bien, para conectar con un futuro que aún podemos hacer.

Aquí comienza el viaje

Fuentes Principales (En construcción)

Jose Maria Rosa, Historia Argentina, Editorial Oriente, 1974, Tomo III y IV

Guillermo Vázquez Franco, Traición a la Patria: la Convención Preliminar de Paz, Montevideo, Editorial Mendrugo , 2014.

Walter Rela, Cronologia Histórica Documentada, Volumen III

Wikipedia, Youtube

Eugênio Vargas Garcia, Diplomacia brasileira e política externa – Documentos históricos, 1493-2008

Varios autores, Historia de las relaciones exteriores de la Argentina, Obra desarrollada y publicada bajo los auspicios del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), en el contexto de las tareas de su Centro de Estudios de Política Exterior (CEPE).

Nuevo Manual Estrada VI grado, Editorial Estrada, Segunda Edición 1966

4 respuesta a “Viaje al Centro de la Patria”

  1. Me interesaría conocer lo que termines escribiendo sobre este tema, siempre me he preguntado por qué pasó eso y como se les permitió a Ingleses y ajenos, decidir sobre nuestro futuro… Cuando he viajado a Provincias Argentinas me he sentido como en mi tierra… Y siempre hubo parte de la Flia. allá y acá…

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